¿Se puede jugar a un juego de mesa usando solo un dedo? Pues sí… y además es divertidísimo.
En One Finger, lo importante no es la fuerza bruta ni la estrategia compleja, sino tu capacidad para leer la mente de tus rivales (o al menos intentarlo).
El juego funciona así de fácil:
Todos colocan un dedo sobre la carta central.
Un jugador dice un número.
¡Levanta el dedo quien quiera… o no!
Se cuentan los dedos y, si aciertas, ¡te llevas la carta!
Con este sistema tan simple y loco, One Finger se convierte en el alma de la fiesta: rápido, adictivo y con más faroleo que una partida de póker con goblins.
Ideal para todas las edades, perfecto para jugar en cualquier lugar, y con reglas que se explican en segundos.
¿Estás listo para jugar con un solo dedo y muchas risas?
















Valoraciones
Aún no hay reseñas